Más allá de las implicaciones políticas y del logro que significa para la lucha contra el narcotráfico abanderada por E.E.U.U, la extradición de Hébert Veloza, alias H.H es ante todo la despedida que con frustración las víctimas de este paramilitar deberán hacerle a la verdad.
La verdad de saber qué pasó con sus familiares y de conocer el porqué y bajo qué métodos fueron asesinados o desaparecidos sus seres queridos. Pero, sobre se perdió la esperanza de conocer el paradero de miles de cadáveres que podrían poner fin a la tortura de la incertidumbre que han padecido los familiares por meses y años.
Una verdad indispensable se ha extraditado a E.E.U.U. Indispensable no sólo para construir una memoria colectiva que impida que la historia se repita, sino también para otorgar un derecho fundamental, que parece no importarle al estado colombiano, el derecho a la santa sepultura de los asesinados y al conocimiento de lo que pasó con ellos antes y durante de su desaparición.
Una decisión como lo fue extraditar a H.H refleja entre otras cosas que el fenómeno del desaparecimiento forzado no está siendo afrontado adecuadamente. El estado no solo tiene la tarea de identificar miles de cadáveres que se encuentran esparcidos en fosas comunes, ríos y mares de nuestro país, también debe reparar las víctimas en los diferentes ámbitos que se hayan visto afectados.
¿Pero, cómo hacer la documentación de los casos particulares de desapariciones forzadas y masacres como las del Aro si no hay un victimario que pueda contar lo que sucedió?
¿Cómo mitigar el dolor de miles de familias que ni siquiera saben si sus parientes se encuentran vivos o muertos?
¿Cómo dar paz a las víctimas que saben que sus familiares están muertos, pero que desconocen el porqué de su muerte?
¿Cómo restablecer el derecho al buen nombre y a la honra de un asesinado?
¿Cómo empezar a reparar y lograr todo lo anterior cuando ni siquiera se ha podido dar una despedida simbólica y física a los seres queridos desaparecidos?
Se salvaron unos pocos políticos y funcionarios de renombre que podían quedar salpicados con las confesiones de H.H. A cambio de eso miles de familiares perdieron la esperanza y el derecho al esclarecimiento de la verdad.
Publicado en: http://www.elespectador.com/opinion/cartas-de-nuestros-lectores/columna125667-se-extradito-verdad
domingo, 8 de marzo de 2009
miércoles, 4 de marzo de 2009
La sociedad DAS-Orwelliana del siglo XXI
Para el año 2010, el DAS, se planteó como visión, “posicionarse ante la Presidencia de la República, demás instituciones del Estado y la opinión pública, como el organismo élite que salvaguarda los más altos intereses del Estado por su condición de máximo servicio de inteligencia estatal y su función de investigación criminal de delitos que amenacen su existencia y estabilidad”.
Sin embargo, por los recientes escándalos de las interceptaciones ilegales a dirigentes sindicales, a la oposición, a la prensa, a la Corte Suprema de Justicia, y a algunos funcionarios del círculo de trabajo del presidente Uribe, más que ser una visión, puede llegar a convertirse en una misión imposible. Titánico deberá ser el esfuerzo si se quiere restablecer en menos de un año la legitimidad de este organismo adscrito a la Presidencia de la República frente a las otras instituciones del Estado y los ciudadanos.
Lejos de llegar a cumplir ese objetivo, el DAS cada vez está más cerca de convertirse en una figura omnipresente que George Orwell denominó en su novela ficticia (1984): El Gran Hermano. Un Big Brother que no sólo trabaja en pro de la defensa esos intereses estatales.
Las últimas noticias se han encargado de recordarnos que el DAS es un órgano capaz de permeabilizarlo y vigilarlo todo cada vez más severamente. Nos recuerdan, también que según registros periodísticos recientes éste ha abusado repetitivamente del poder que se le fue otorgado mediante Decreto 1717 del 18 de julio de 1960.
Pero, detrás de este órgano que se ha hecho superior por sus facultades de control e invasión, existe una especie de mano invisible. El ex presidente Gaviria llama a esta mano: “mafia criminal”.
Una mafia criminal, aún encubierta que ha hecho del DAS un mercado negro dónde la gran mercancía es la información, esta última al parecer se vende indiscriminadamente al mejor postor. Este negocio -al mismo tiempo político y económico- deja en grave riesgo la privacidad y los derechos fundamentales de libertad que deberían tener los ciudadanos.
Más allá de los debates, las controversias y las mil y una hipótesis que se puedan originar con respecto al origen de la “mafia criminal” que se tomó el DAS -desde hace ya algún tiempo (2005 con el caso Noguera)-. Es necesario despertar y actuar para evitar adentrarnos más en una pesadilla de sociedad orwelliana contemporánea cada vez más represiva y paranoica, ya no ficticia como en la novela, sino real en dónde el simple hecho de pensar signifique la muerte de la libertad y la intimidad.
“Pensar no acarrea la muerte. Es la muerte”.
Ana María Cubillos Sarmiento.
Sin embargo, por los recientes escándalos de las interceptaciones ilegales a dirigentes sindicales, a la oposición, a la prensa, a la Corte Suprema de Justicia, y a algunos funcionarios del círculo de trabajo del presidente Uribe, más que ser una visión, puede llegar a convertirse en una misión imposible. Titánico deberá ser el esfuerzo si se quiere restablecer en menos de un año la legitimidad de este organismo adscrito a la Presidencia de la República frente a las otras instituciones del Estado y los ciudadanos.
Lejos de llegar a cumplir ese objetivo, el DAS cada vez está más cerca de convertirse en una figura omnipresente que George Orwell denominó en su novela ficticia (1984): El Gran Hermano. Un Big Brother que no sólo trabaja en pro de la defensa esos intereses estatales.
Las últimas noticias se han encargado de recordarnos que el DAS es un órgano capaz de permeabilizarlo y vigilarlo todo cada vez más severamente. Nos recuerdan, también que según registros periodísticos recientes éste ha abusado repetitivamente del poder que se le fue otorgado mediante Decreto 1717 del 18 de julio de 1960.
Pero, detrás de este órgano que se ha hecho superior por sus facultades de control e invasión, existe una especie de mano invisible. El ex presidente Gaviria llama a esta mano: “mafia criminal”.
Una mafia criminal, aún encubierta que ha hecho del DAS un mercado negro dónde la gran mercancía es la información, esta última al parecer se vende indiscriminadamente al mejor postor. Este negocio -al mismo tiempo político y económico- deja en grave riesgo la privacidad y los derechos fundamentales de libertad que deberían tener los ciudadanos.
Más allá de los debates, las controversias y las mil y una hipótesis que se puedan originar con respecto al origen de la “mafia criminal” que se tomó el DAS -desde hace ya algún tiempo (2005 con el caso Noguera)-. Es necesario despertar y actuar para evitar adentrarnos más en una pesadilla de sociedad orwelliana contemporánea cada vez más represiva y paranoica, ya no ficticia como en la novela, sino real en dónde el simple hecho de pensar signifique la muerte de la libertad y la intimidad.
“Pensar no acarrea la muerte. Es la muerte”.
Ana María Cubillos Sarmiento.
lunes, 2 de marzo de 2009
El doble filo de la dosis personal
Hasta la fecha y luego de casi un siglo de lucha estatal represiva contra el uso ilegal de algunas sustancias, estados como el colombiano por ejemplo, siguen insistiendo en implementar una política errónea que criminalice el uso y demás actividades relacionadas con el consumo de sustancias como la marihuana.
El proyecto de ley que el presidente Uribe pretende aprobar el 16 de marzo del año en curso para eliminar la dosis mínima, demuestra la forma equivoca en que el gobierno sigue tratando el problema de las drogas en nuestro país. Pese, a que son muchas las personalidades que han reconocido el fracaso de estas políticas represivas, el gobierno sigue tercamente empecinado en lograr a toda costa el objetivo que Uribe desde su primer mandato se propuso: penalizar el consumo de la dosis personal.
Proyectos como el anterior demuestran que en pleno siglo XXI seguimos adentrados en una sociedad férreamente conservadora que tiene arraigadas muchas costumbres católicas de antaño. Más allá de lo que pueda implicar la influencia de las creencias religiosas y morales en este tipo de debates sobre la legalización o no de las droga. Es necesario reflexionar sobre la funcionalidad y las implicaciones del proyecto de ley que posiblemente y para desgracia de muchos se puede hacer realidad en caso de que el congreso la llegase a aprobar.
Digo para desgracia de muchos, por qué al parecer los tribunales que se podrían implementar a raíz del proyecto de ley mencionado, no tendrían distinción alguna entre un adicto, un vendedor de las mismas o una persona común y corriente que porte una dosis personal. De hecho, este último así no sea dependiente de sustancias psicoactivas blandas o duras, será tratado como enfermo, desadaptado y hasta criminal. Por ende, deberá pagar una sanción, podrá ser privado temporalmente de su libertad y además tendrá una asesoría psicológica y porqué no hasta psiquiátrica.
Hasta dónde podría llegar la represión individual en caso de que se apruebe esta ley de doble filo, que por un lado se exhibe como una supuesta garante para iniciar una normatividad con respecto a políticas de salud pública, pero por otro podría terminar siendo una trampa para arrebatar los pocos derechos y libertades que nos garantiza la constitución. ¡No nos dejemos confundir!
El proyecto de ley que el presidente Uribe pretende aprobar el 16 de marzo del año en curso para eliminar la dosis mínima, demuestra la forma equivoca en que el gobierno sigue tratando el problema de las drogas en nuestro país. Pese, a que son muchas las personalidades que han reconocido el fracaso de estas políticas represivas, el gobierno sigue tercamente empecinado en lograr a toda costa el objetivo que Uribe desde su primer mandato se propuso: penalizar el consumo de la dosis personal.
Proyectos como el anterior demuestran que en pleno siglo XXI seguimos adentrados en una sociedad férreamente conservadora que tiene arraigadas muchas costumbres católicas de antaño. Más allá de lo que pueda implicar la influencia de las creencias religiosas y morales en este tipo de debates sobre la legalización o no de las droga. Es necesario reflexionar sobre la funcionalidad y las implicaciones del proyecto de ley que posiblemente y para desgracia de muchos se puede hacer realidad en caso de que el congreso la llegase a aprobar.
Digo para desgracia de muchos, por qué al parecer los tribunales que se podrían implementar a raíz del proyecto de ley mencionado, no tendrían distinción alguna entre un adicto, un vendedor de las mismas o una persona común y corriente que porte una dosis personal. De hecho, este último así no sea dependiente de sustancias psicoactivas blandas o duras, será tratado como enfermo, desadaptado y hasta criminal. Por ende, deberá pagar una sanción, podrá ser privado temporalmente de su libertad y además tendrá una asesoría psicológica y porqué no hasta psiquiátrica.
Hasta dónde podría llegar la represión individual en caso de que se apruebe esta ley de doble filo, que por un lado se exhibe como una supuesta garante para iniciar una normatividad con respecto a políticas de salud pública, pero por otro podría terminar siendo una trampa para arrebatar los pocos derechos y libertades que nos garantiza la constitución. ¡No nos dejemos confundir!
domingo, 22 de febrero de 2009
LA RATA SE PUSO DE MODA

En Colombia y más específicamente en Bogotá hace mucho tiempo las ratas no se ponían tanto de moda.
Desde que un sujeto ingenioso se subió a un bus en el occidente de la capital para atracar a sus pasajeros amenazándolos con soltar las dos ratas que llevaba consigo si no le recolectaban $10000 los temibles roedores no habían vuelto hacer noticia. Hasta hoy, cuando conocimos por medio de El Espectador la historia del tendero que descubrió una rata enfrascada en un envase lleno de gaseosa marca 7 Up.
Parece que este año será no sólo por el calendario Chino, sino también por noticias como la anterior el año de la rata.
Ver noticia del atraco en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2252019
Ver noticia del ratón en la botella en: http://www.elespectador.com/noticias/investigacion/articulo120210-una-rata-gaseosa
miércoles, 18 de febrero de 2009
DIEZ COSAS ANTES DE HABLAR DE LEGALIZACIÓN
Si bien es cierto que no hay estudios suficientes relacionados con el comportamiento del consumo de drogas en la población colombiana para poder determinar si una política de legalización del consumo, producción y distribución sería lo más conveniente, tampoco se puede afirmar que la estrategia represiva actual sea la mejor opción. Cada vez más figuras públicas aceptan el fracaso de la misma.
Pero, antes de analizar cuál es la política que nos favorece más, es necesario enunciar 10 cosas que a mi modo de ver no necesitan de estudios, solamente un poco de sentido común bastará para entenderlas.
La primera de ellas es que mueren muchas más personas en la guerra contra las drogas que quienes las consumen por sobredosis. Hasta el momento creo que no hay ningún cadáver registrado en medicina legal por sobredosis de marihuana o ¿sí?.
La segunda es que debe primar la razón en este tipo de controversias y no los prejuicios morales o religiosos para argumentar una posición en contra o a favor de la legalización de las drogas porque esto sólo conlleva a una satanización y estigmatización de quienes las consumen. Recordemos que la marihuana, por ejemplo, puede ser utilizada para fines terapéuticos como por ejemplo aliviar nauseas de la quimioterapia, mitigar el dolor de múltiples esclerosis, sobrellevar los síntomas del glaucoma, mejorar el apetito peligrosamente menoscabado por el Sida, entre otros, y no por eso quienes la utilicen deben ser juzgados y/o penalizados. Una visión dogmatica que señale que consumir drogas es pecaminoso distorsiona el debate sobre los efectos de la guerra contra las mismas.
Tercero, las drogas lícitas no son menos innocuas que las ilícitas. El cigarrillo y el alcohol, por ejemplo son en términos fisiológicos más nocivos que las drogas blandas (marihuana y hachis).
Cuarto, las drogas son una realidad y están para quedarse. Es utópico el concepto de sociedad sin drogas, debemos convivir con ellas, procurando que hagan el menor daño posible.
Quinto, el tema de la legalización está íntimamente relacionado con intereses políticos definidos.
Sexto, la ilegalidad de las drogas propicia el incentivo de los altos costos y por ende del enriquecimiento de quienes la comercializan.
Séptimo, la adicción a las drogas es una enfermedad que debe ser considerada como tal y cualquier estado, en este caso el Colombiano, está en la obligación de prestar un servicio médico integral que ayude a las personas que la padezcan. “El que consume drogas es un enfermo y su enfermedad tiene cura... por eso, en vez de perseguir a los narcotraficantes, las sociedades deberían invertir esos recursos en educar a los enfermos por drogas a bajar su consumo y su vicio” Manuel Zelaya Rosale, presidente de Honduras.
Octavo, mientras la droga sea un negocio, su tráfico ilícito seguirá causando víctimas inocentes.
Noveno, existe un tratamiento desigual entre la regularización de las drogas. O acaso ¿hay una dosis personal de aguardiente?, el consumo de alcohol es una práctica socialmente aceptada, pero ¿quién puede garantizar que sea menos peligroso el que consume aguardiente al que consume marihuana?
Décimo y último. Uribe quiere a toda costa y mediante cualquier fin impedir la legalización de la dosis personal. Esperamos, ojala que no, que esta posición no esté relacionada con el numeral número 5.
Por: Ana María Cubillos Sarmiento
Pero, antes de analizar cuál es la política que nos favorece más, es necesario enunciar 10 cosas que a mi modo de ver no necesitan de estudios, solamente un poco de sentido común bastará para entenderlas.
La primera de ellas es que mueren muchas más personas en la guerra contra las drogas que quienes las consumen por sobredosis. Hasta el momento creo que no hay ningún cadáver registrado en medicina legal por sobredosis de marihuana o ¿sí?.
La segunda es que debe primar la razón en este tipo de controversias y no los prejuicios morales o religiosos para argumentar una posición en contra o a favor de la legalización de las drogas porque esto sólo conlleva a una satanización y estigmatización de quienes las consumen. Recordemos que la marihuana, por ejemplo, puede ser utilizada para fines terapéuticos como por ejemplo aliviar nauseas de la quimioterapia, mitigar el dolor de múltiples esclerosis, sobrellevar los síntomas del glaucoma, mejorar el apetito peligrosamente menoscabado por el Sida, entre otros, y no por eso quienes la utilicen deben ser juzgados y/o penalizados. Una visión dogmatica que señale que consumir drogas es pecaminoso distorsiona el debate sobre los efectos de la guerra contra las mismas.
Tercero, las drogas lícitas no son menos innocuas que las ilícitas. El cigarrillo y el alcohol, por ejemplo son en términos fisiológicos más nocivos que las drogas blandas (marihuana y hachis).
Cuarto, las drogas son una realidad y están para quedarse. Es utópico el concepto de sociedad sin drogas, debemos convivir con ellas, procurando que hagan el menor daño posible.
Quinto, el tema de la legalización está íntimamente relacionado con intereses políticos definidos.
Sexto, la ilegalidad de las drogas propicia el incentivo de los altos costos y por ende del enriquecimiento de quienes la comercializan.
Séptimo, la adicción a las drogas es una enfermedad que debe ser considerada como tal y cualquier estado, en este caso el Colombiano, está en la obligación de prestar un servicio médico integral que ayude a las personas que la padezcan. “El que consume drogas es un enfermo y su enfermedad tiene cura... por eso, en vez de perseguir a los narcotraficantes, las sociedades deberían invertir esos recursos en educar a los enfermos por drogas a bajar su consumo y su vicio” Manuel Zelaya Rosale, presidente de Honduras.
Octavo, mientras la droga sea un negocio, su tráfico ilícito seguirá causando víctimas inocentes.
Noveno, existe un tratamiento desigual entre la regularización de las drogas. O acaso ¿hay una dosis personal de aguardiente?, el consumo de alcohol es una práctica socialmente aceptada, pero ¿quién puede garantizar que sea menos peligroso el que consume aguardiente al que consume marihuana?
Décimo y último. Uribe quiere a toda costa y mediante cualquier fin impedir la legalización de la dosis personal. Esperamos, ojala que no, que esta posición no esté relacionada con el numeral número 5.
Por: Ana María Cubillos Sarmiento
Una peluquería ¡de pelos!
Si en Colombia se premiaran los negocios más originales, *“La Peluquería” ya hubiera ganado ese reconocimiento.
Hace cinco meses Melissa Paérez y Maritza Álvarez crearon en el sector de la Candelaria de la ciudad de Bogotá la extraña peluquería. Cualquiera que entre por primera vez a la inmensa casona seguramente pensaría que como en las propagandas de Davivienda se encuentra en el lugar equivocado. Es posible que antes de ver las dos sillas especiales de peluquería y el lavadero para juagar el pelo usted primero piense que está en un bar bohemio, una galería artística o en un mercado de pulgas.
A diferencia de cualquier salón de belleza de esos que invaden casi todas las esquinas de los barrios de Bogotá “La Peluquería” no está llena de espejos largos y de imágenes de mujeres que exhiben melenas y colores de cabello perfectos. El sitio está adornado, entre otras cosas, con maniquíes a medio vestir junto con una galería de fotografías artísticas de hombres comunes y corrientes retratados por Jame Toye.
A cambio de ofrecer para sus excéntricos clientes las últimas ediciones de revistas como Aló o Tv Novelas, en “La peluquería” abundan todo tipo de flayers que invitan a exposiciones de arte y toques de bandas underground, también hay periódicos de poca circulación que solo ellas parecerían conocer. Uno de ellos es La Calle, un folletín en blanco y negro donde se encuentran vivencias, caricaturas e historias contadas desde los habitantes de la calle.
En esta peluquería no se madruga desde las 6:00 a.m. para realizar más cepillados o blowers. Tampoco se abre los domingos, lunes y martes. No porque a ellas no les guste levantarse temprano o sean perezosas, sino porque cada una tiene otras actividades que ocupan su tiempo en la mañana. Melisa, por ejemplo, quien actualmente tiene 26 años, estudió publicidad y debe asistir a su trabajo ubicado en el centro. Melisa, dos años menor que su compañera de trabajo y de vida, cómo aún no termina su carrera de artes plásticas asiste a la universidad de los Andes en las primeras horas del día.
Si bien Maritza, más conocida como Mary y Melisa a quien de cariño sus amigos le dicen Mely abren al medio día o más tarde, lujo que no se puede dar ninguna peluquería que viva de ese negocio. Algunos viernes y sábados cierran a veces hasta las dos o tres de la madrugada. Generalmente porque sus clientes van a cortarse el cabello en compañía de amigos y de paso deciden tomar algo de lo que ellas denominan en su carta de servicios las “Grandes ligas”: whisky Sello Rojo, Vodka absolut, Tequila José Cuervo o Ron Viejo de Caldas.
En otras ocasiones, cada 15 días aproximadamente, se llevan a cabo convocatorias artísticas y musicales que tienen funcionamiento hasta el amanecer. A mediados de septiembre, por ejemplo, Mely y Mary organizaron un Festival de Medio Pelo. No sólo se expusieron los trabajos chambones relacionados con el arte que los clientes voluntariamente quisieron llevar, sino que también se presentaron grupos colombianos que las organizadoras consideraron de medio pelo. Para no desentonar con la temática del festival, ese día las dos estilistas que aprendieron todo lo referente al cabello en Londres, sólo realizaron en su mayoría cortes de medio pelo, es decir, de la mitad para arriba o de la mitad hacia abajo, o la mitad de la derecha o la izquierda.
Si usted ingresa a “La Peluquería” con ganas de hacerse un manicure, pedicure, una depilación o una limpieza facial de nuevo se sentirá en el lugar equivocado, pues en ese sitio no hay estos servicios. A cambio le ofrecen una lista de cortes y peinados que le harían pensar seriamente que usted está siendo tomado del pelo.
En la misma carta de precios de bebidas como la de las “Grandes Ligas” ofrecidas en el pequeño bar esquinero de la inmensa casa remodelada, aparece la lista de los cortes, peinados y tintes ofrecidos por las dos únicas estilistas-bar tenders-artistas del lugar.
Los cortes, Mary y Meli, los denominan motiladas. Para cabellos largos cobran $25.000, medios y cortos $15.000 y lo que ellas denominan retoques $10.000. Un retoque en una peluquería común y corriente vendría siendo una despuntada. Tanto retoques, cortes y tinturas sean de tipo: “guillotina” (corte discreto para dejar el cabello parejo), “desvirgada” (tintura de cabello virgen), “ñaña” (dejar una porción del cabello más largo que el resto) o “plumas de 25%” (tintura de dos mechones del cabello) incluyen una “planchada”, es decir un alisado.
Y aunque predomina la clientela femenina, algunos hombres también se atreven a dejar su pelo y su barba a manos de Meli o de Mary para cambiar su look. Barbas al mismo estilo de “Hitler” o a lo “Mexican” son uno de los servicios que se ofrecen en este lugar.
Tal vez, la diferencia más significativa que distingue a “La peluquería” de cualquier otro salón de belleza, es que es un sitio alternativo donde puede crecer la creatividad y el pelo al mismo tiempo.
*La peluquería está ubicada en la carrera 3 No 15ª-47.
Ana María Cubillos Sarmiento.
lunes, 16 de febrero de 2009
UNA VIDA DE PERROS




La vida de perros no es tan cruel y miserable como piensan algunas personas. Si todos los humanos pudiéramos disfrutar a diario algunos de los lujos que se dan los caninos más afortunados tendríamos una mejor calidad de vida o por lo menos disminuiría el estrés que llevamos a cuestas.
Según la secretaría de Salud, en Bogotá hay más de 775 mil perros, de los cuales 90 mil son callejeros. La vida de éstos últimos si es miserable. En gran parte porque deben sobrevivir en la calle, olfateando restos de comida, tomando agua putrefacta de los charcos, esquivando carros y en especial cuidándose de ser llevados por trabajadores del Centro de Zoonosis, organismo estatal encargado de recoger todos los perros callejeros o que estén sin su amo, para llevarlos a su sede ubicada en el barrio El muelle y sacrificarlos en caso de que no sean reclamados por sus dueños o adoptados por desconocidos que quieran darles un destino diferente al de la muerte.
Para el resto de perros que no son callejeros existen un sin fin de posibilidades para mejorar su calidad de vida, y no sólo mejorarla, sino que puede llegar al punto de convertirse en una existencia ostentosa, envidiable para cualquiera, inclusive, para un ser humano.
Sin embargo todos estos lujos tienen un costo, que puede variar según los gustos y excentricidades de los dueños. Los gastos que acarrea tener un perro son permanentes, desde su compra hasta su muerte. Es claro que el amo cuando decide tener una mascota adquiere unas responsabilidades básicas, que incluyen la alimentación y las vacunas. Pero actualmente existe una gran variedad de servicios adicionales a los necesarios, que demuestran como el perro dejo de ser simplemente la mascota, para convertirse en un miembro más de la familia.
Este puede llegar a tener privilegios casi iguales a los que un padre le da a su hijo.
La elección de la raza de la mascota implica una variación en el costo al adquirirlo, es así como el precio puede ir desde los 150.000 pesos, hasta los $6.000.000. Después de adquirirlo viene la aplicación de las vacunas, aproximadamente el costo de éstas oscilan entre los $40.000 y 70.000 mil pesos. En cuanto a la alimentación en promedio, y dependiendo de la calidad del concentrado, se gastan unos 45.000 mil pesos mensuales si el perro es de raza pequeña, en caso de que sea un perro de raza grande, el valor casi llega a duplicarse.
Gastos como la educación del perro en lugares especializados, adiestramientos, temporadas vacacionales en hoteles cinco estrellas o spas, tratamientos estéticos como la profilaxis, la hidroterapia, compra de ropa, juguetes, celebración de cumpleaños y hasta la búsqueda de la pareja ideal con el fin de tener crías y a veces en algunos casos llegar hasta el punto de hacer contraer a la mascota matrimonio o levantarles bustos después de su muerte. Estos son sólo algunos de los lujos más frecuentes, que en la actualidad constituyen el culto a los perros en nuestra sociedad.
Para Héctor Ávila, quien trabaja desde hace 15 años en la cría, monta y venta de toda clase de perros, estos animales se han convertido en su fuente de trabajo pues admite que todos los días hay algún cliente dispuesto a adquirir una mascota.
Héctor creó la Agencia matrimonial canina en el año 2000 con el propósito de servir de puente entre personas interesadas en que sus perros tengan crías. Él confiesa que en su juventud los perros no le agradaban, pero después del fallecimiento de su hermano y al ver que el perro de éste se enfermó sin explicación alguna, descubrió que los perros también tienen sentimientos y que al igual que los humanos sufren por la pérdida de un ser querido.
En la actualidad la agencia, ubicada en el barrio Normandía, al occidente de la capital, cuenta con una base de datos de un aproximado de 1000 perros afiliados. En la lista se encuentran perros provenientes de todos los estratos sociales, entre ellos uno de los más antiguos e importantes es, por ejemplo, el perro siberiano de la actriz Lady Noriega. Héctor confiesa que esta mascota es una de las más afortunadas, ya que su dueña no escatima en gastos a la hora de complacer a su consentido.
La afiliación cuesta $50.000 pesos, éste dinero garantiza que la mascota afiliada consiga una pareja para tener crías en el término de un año. La edad propicia para que el perro consiga una fecundación exitosa es después del año de nacido, y hasta los ocho años de edad, se considera fértil.
Según Ávila en el año existen dos meses en los cuales la posibilidad de obtener un embarazo satisfactorio es mayor, marzo y septiembre. Para él esto se debe a la influencia que tiene la luna llena en el ciclo reproductivo de los perros. Aunque no específica en cuanto se pueden llegar a incrementar sus ingresos durante estos meses, afirma que las ventas y los cruce de perros son constantes a lo largo del año.
Aunque los matrimonios no son muy frecuentes, ya que generalmente sólo hay uno de estos cada año, Héctor recuerda en especial uno que él realizo en donde el dueño del perro gastó un total de 3.000.000 millones de pesos en la ceremonia, ésta celebración incluyó el diseño de trajes hechos a la medida de los dos animales, una torta hecha especialmente de concentrado, veinte invitados caninos con sus respectivos dueños, regalos por parte de los invitados y también un memorable recordatorio del matrimonio para los amigos caninos.
En 1997 se creó la K9 Security, esta empresa se dedica al adiestramiento de perros y se especializa en entrenar caninos que se utilizan para prestar seguridad en diferentes lugares, entre los que se encuentran centros comerciales y entidades bancarias. Juan Echavarría es el fundador y director de la empresa, confiesa que a lo largo de su vida los perros han ocupado un lugar importante. De igual manera admite que lleva más de 25 años de experiencia en el negocio del adiestramiento. En la actualidad cuenta con 370 perros, 40 de ellos están en la sede de entrenamiento de la compañía ubicada en el kilometro 10 de la vía al municipio de Torca, en Cundinamarca.
En K9 también se dictan cursos de instrucción canina, dicho curso tiene un valor de $350.000 pesos y tiene una duración de cuatro meses. En éste el dueño del perro es el que lo instruye directamente, pues según Echavarría, el hecho de que sea el amo y no otra persona, ayuda a que el animal entienda de mejor manera las instrucciones.
K9 Security, junto con la Policía Nacional y el Ejercito, son los únicos en Colombia que tienen la facultad de entrenar perros en la búsqueda de explosivos, de sustancias ilícitas, de personas vivas en catástrofes, de dinero falsificado, entre otras.
Las razas que más se utilizan en este tipo de trabajo son: labrador, pastor alemán y rotwailer. Estos perros tienen una vida de servicio de ocho años, después de eso se “jubilan” y son llevados a la sede campestre, allí gozan de un descanso merecido hasta que fallecen. La manutención de la totalidad de los perros que tiene la empresa cuesta, en promedio, unos 400 millones de pesos mensuales.
Doggy Accesorios Caninos, es una empresa dedicada al diseño, producción y comercialización de ropa y accesorios para perros. La sede principal está ubicada al norte de la ciudad, en el barrio Cedritos. Fue creada en el año 2000, quien tras sufrir un accidente de tránsito perdió la movilidad de sus dos piernas y siguiendo un consejo de Héctor Ávila decidió dedicarse a la confección de prendas para perros, especializándose en la elaboración de vestidos matrimoniales para la agencia de Ávila.
Sus diseños satisfacen todo tipo de excentricidades, desde disfraces para Halloween hasta vestidos de baño para el verano o capas de lluvia para el invierno. Los trajes para perros que se comercializan en la boutique son hechos a la medida de las mascotas. En esta tienda también se pueden celebrar los cumpleaños de los caninos, de igual manera ofrece el servicio de peluquería y además se realizan concursos de moda, en los cuales los perros lucen las prendas del almacén. Averiguar los precios de la ropita y hasta un manual en el que se indica la forma en que se deben de tomar las medidas de los canes.
Todos los negocios que estén relacionados con satisfacer nuevos caprichos, en cuanto a perros se refiere, seguramente tendrán buenos ingresos económicos, tal vez por eso, por la ambición de ganar dinero a costa de amos que quieren darle lo mejor a sus mascotas es que existen personas inescrupulosas que ofrecen servicios falsos, es el caso del Colegio Canino Campestre de Torca. Esta empresa ofrece servicios de hotel y de adiestramiento de lunes a viernes para perros, también ofrece el servicio puerta a puerta. Sin embargo, cuando los perros son llevados al supuesto colegio la realidad es otra, ya que son amarrados y dejados a la intemperie todo el día hasta que se cumple nuevamente la hora de regresar a sus casas.
Pero, también existen otros sitios realmente especializados en perros, que no sólo funcionan por las ganancias económicas que deja el negocio para sus creadores, sino también por el gusto que a éstos les proporciona trabajar para brindar una mejor calidad de vida a los caninos. Es el caso de Epifanio León y su hijo, Andrés León, quien es egresado de la universidad Nacional como veterinario. Ellos crearon en Bogotá un sitio pensado especialmente para perros. Tienen una fanegada de terreno que las mascotas pueden utilizar para interactuar con otros animales. Además cuartos con calefacción, muchas pelotas y juguetes. Pero, también para aquellos amos que estén interesados en querer mejorar la apariencia física tanto por dentro como por fuera de sus perros esta la zona de hidroterapia, allí Andrés León ejercitará a los perros según la condición en la que se encuentra.
Este servicio de guardería-hotel y colegio ofrecido en un mismo lugar ubicado Briseño-Sopo tiene una mensualidad de $300.000 pesos. A lo anterior se suma los gastos de la comida, ya que cada perro debe llevar su lonchera con la ración de concentrado que comerá durante el día hasta que sea la hora de su regreso 5:30 pm. Aproximadamente. La mensualidad anterior se puede incrementar con gastos adicionales como lo son el de la peluquería, el baño o las profilaxis que práctica Andrés en compañía de otros 5 empleados más del lugar.
Un Final Feliz
Henry Cortes veterinario de la Universidad Nacional, decidió en el año 2001, constituir una empresa que se encargara del manejo apropiado de los cadáveres de los perros, pues observó que la mayoría de los canes que fallecían eran arrojados a la calle, sin la más mínima preocupación por el problema sanitario que esto implica. Funeravet está ubicada en el oriente de la capital, y actualmente presta sus servicios en toda la ciudad. Su función principal es la de ofrecer un “final” digno para todo tipo de mascotas, pero la gran mayoría de los usuarios son perros, aunque Gloria Gonzales, secretaria del lugar, admite que en los años de trayectoria de la empresa han cremado a otro tipo de animales, como una jirafa y un tigre, propiedad del circo de los Hermanos Gasca, y en cierta ocasión llegaron a prestarle el servicio a una señora cuya mascota era un hámster.
Funeravet ofrece tres tipos de servicio, en el básico se hace una cremación colectiva, en este caso al dueño no se le devuelven la cenizas del perro, pero puede conservar un mechón de cabello o una uña. Este servicio oscila entre los 95.000 y los 200.000 mil pesos. En la segunda opción se hace una cremación individual y se le devuelve al dueño un cofre con los restos del perro, en este caso los precios están entre los 400.000 y 600.000 mil pesos. La tercera contempla el entierro del cuerpo del can en un cementerio provisional que está ubicado en el municipio de la Calera. El primero de diciembre se abre el nuevo cementerio, que igualmente queda en la Calera.
Esta opción permite que el cuerpo del perro este en el lote por cinco años y después de que concluye este periodo de tiempo, el dueño puede ampliarlo anualmente por un valor de 50.000 mil pesos. Este último servicio también incluye una lapida tallada en mármol y los dolientes pueden visitar la tumba todos los días. El precio de todo el paquete es de 350.000 a 500.000 mil pesos. Todos los servicios anteriores incluyen el traslado del cuerpo y un diploma para la familia de la mascota, además los precios varían de acuerdo al peso del animal de forma directamente proporcional, entre menor sea el peso, menor es el costo.
En lo corrido del mes de noviembre ya van más de 166 usuarios de los servicios de Funeravet.
En promedio se atienden de 5 a 8 perros diariamente. En la sede principal de la empresa se conservan los cadáveres por un día, las cremaciones se hacen cada tercer día en los hornos de Econtorno, una empresa ubicada en Usaquén. Allí se creman los cadáveres, y según la contextura física del animal, el proceso puede durar de cuatro a siete horas.
En líneas generales los perros cuyos amos son responsables, cariñosos y complacientes, pueden disfrutar de un sin fin de opciones que se han venido creando para su bienestar. Esto demuestra que la importancia que puede llegar a tener una mascota es impresionante, pues existen verdaderos convencidos de que los perros no son simples animales, que ellos son seres que sufren y sienten del mismo modo que lo hace un ser humano.
Victor Manuel Melendez y Ana María Cubillos.
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